Una percepción, una realidad

Hoy deseo compartir contigo el tema de  “Las percepciones”; o sea, la forma que tenemos de interpretar cada uno las experiencias que vivimos.

¿Qué es la percepción y en qué medida ésta repercute en nuestra felicidad?

La interpretación que cada uno hacemos de una experiencia es diferente. Así percibimos que ante una misma situación una persona reacciona de un modo diferente a otra. ¿Nunca te ha pasado que has presenciado junto con otra persona una situación determinada y uno de los dos se ha lo tomado de una forma mucho más intensa que el otro?

Es habitual que estemos desconectados. Por ello, nuestra mente percibe una cosa y nuestro corazón otra. Es importante que cuando estemos viviendo una experiencia, tratemos de aislarnos de las experiencias pasadas e incluso de las futuras. Podemos asociar negativamente la experiencia que pasamos a alguna dolorosa del pasado. Otra influencia es las creencias erróneas que arrastramos de esta vida o de otras pasadas.

Es decir, es importante centrarse en el presente,  respirar, reflexionar  y escuchar nuestro interior.

Lo que sucede siempre es perfecto. Todo lleva encubierto su aprendizaje. El Universo es amoroso y lo que nos depara es para nuestro mayor bien. En cambio a veces lo vivimos como doloroso porque es nuestra percepción.

Es importante tener alineados mente y corazón y para eso está el yoga y la meditación. Con el yoga podemos ayudar a que nuestra mente esté en el presente. Con la práctica de  ásanas(o posturas de yoga) flexibilizas  tu cuerpo y al unísono tu mente. En definitiva y gracias a la respiración, se consigue permanecer en el presente.

Todos los impactos sonoros, lumínicos a través del móvil, televisión nos generan impresiones que vamos percibiendo e interpretando. Ello nos separa del presente, de estar aquí y ahora.

Por eso, cuando nos marchamos a descansar es importante desconectarnos tiempo antes de todos estos estímulos que nos desconectan de nosotros mismos.

Nosotros tenemos distintos cerebros que forman una unidad (cerebro mental, emocional y la inteligencia instintiva) Percibimos que nuestra percepción es la realidad pero a veces sentimos mensajes del cuerpo (contractura, pellizco en el estómago).

Es necesario escucharlo y evidentemente es a través de la interiorización para salir del ruido exterior. A medida que observamos en la meditación el movimiento de nuestro pensamiento, nos vamos separando de él. Es entonces, cuando descubres que hay algo más…algo que no es visible para tus ojos físicos.

Cuando estás centrando en hacer algo, por ejemplo cocinando y poniendo tus 5 sentidos en ello, eso es una meditación y realmente si te has centrado, la comida sale más rica.

También podemos hacer afirmaciones positivas, recitar mantras para orientarnos hacia un objetivo concreto. Ejemplo:  Yo voy en el camino correcto. Mi vida está llena de alegría.

Estas afirmaciones nos ayudan a crear nuestra realidad. Si trabajamos para crearla en base a energías de alta vibración. Con el paso del tiempo observaremos nuestra vida rodeada de alegría, paz, abundancia, etc,…

El amor es la clave, En él radica la solución a todos los problemas. No hay mayor fuerza que el amor.

Pero recuerda que para amar, necesitas comenzar contigo mismo. “Ámate, por favor”

 

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