Aprender a identificar tus necesidades para vivir en plenitud

Vivimos en la dualidad mente-corazón o dicho de otro modo exterior-interior. Estamos constantemente tomando decisiones y nos acecha la mente dudando de si elegimos lo adecuado o no.

Por ejemplo, ¿En qué te gustaría trabajar en el trabajo que te apasiona o aquel que tiene un horario más reducido? Tu corazón siente la pasión del trabajo de tus sueños pero tu mente racional va directa a por el trabajo más cómodo aunque no te guste la función que desempeñas.

Ante este tipo de decisiones tan importantes, es primordial reflexionar sobre lo más adecuado para ti, meditar, dejarte sentir ambas opciones, buscar cuál de las 2 opciones resuena más contigo, etc.

En el interior está todo. Silenciando tu mente puedes sentir qué necesitas más, qué opción es más satisfactoria para ti. Puedes escuchar una voz, un perfume agradable asociado a una opción o simplemente la certeza de que eso es lo que necesitas en tu vida.

La vida es pasión y si ya has descubierto qué te hace vibrar, tienes mucho logrado. Cuando desempeñas lo que te  apasiona, pones en marcha tu creatividad, tu inspiración y eso llega a los demás, se extiende porque vibras alto. Es energía amorosa porque conectas con tu pasión, con tu parte divina. Los avances fluyen mucho mejor si lo que desempeñas va acompañado de pasión, de entrega, de amor.

Identificar tus necesidades es una tarea que puede parecer fácil. Sin embargo, ciertos factores pueden hacer que tengas dificultades para ello. Por ejemplo si en tu infancia te impedían que llorases o te hacían sentir culpable al recriminar tu comportamiento. Entonces cuando pasas a ser adulto, te cuesta expresar las emociones de forma sana y por tanto, te cuesta saber qué necesitas para sentirte pleno.

Lo primero es integrar que todos poseemos nuestras propias necesidades y que aunque socialmente ello implique no quedar bien con todo el mundo, pero es importante ir en la búsqueda de lo que te hace sentirte pleno.

Por ejemplo, te sientes triste porque has perdido a un ser querido y sientes la necesidad de estar a solas, leyendo, descansando y reflexionando. No todo el mundo quizás entienda tu necesidad de aislamiento pero lo importante es que independientemente de lo que otros piensen, tu actúes según los dictados de tu corazón. Al dinamizarte en función de tus necesidades, se disipan las frustraciones y te sientes más pleno.

Si por el contrario, no escuchas a tus necesidades y atiendes a las necesidades de otros (por ejemplo a acudir a un evento u otro acto que no te apetezca) se incrementa la posibilidad de que luego te sientas frustrado, hastiado y molesto.

Cuando una persona escucha sus necesidades y actúa conforme a ellas, es posible que otras que no saben identificar sus necesidades no les entiendan. A nivel energético el nivel de consciencia de uno es diferente del otro. Aunque no existen culpables pero es interesante que la persona que logra identificar sus necesidades adecuadamente, le expresa al otro la importancia de llevarlas a cabo para evitar malentendidos.

Hay 2 expresiones que empleamos habitualmente en nuestro léxico que son muy interesantes para discernir entre cuando habla la mente y cuando habla el corazón. Te pueden ayudar en determinados momentos a expresar qué necesitas:

Yo deseo, Yo siento : habla el corazón

Yo quiero:  habla la mente

Si aprendemos a emplear “yo siento” en nuestro lenguaje, vamos a ir poco a poco, hablando desde el corazón.

 ¿Cómo puedo aprender a identificar mis necesidades? Ello está íntimamente ligado con identificar tus emociones; o sea lo que siento en cada momento. Estás tranquilo y surge una pelea con tu pareja, pregúntate: ¿Qué siento ahora? ¿Rabia, tristeza, injusticia?. Con la práctica vas a conocerte mejor y saber que se despierta en ti, qué necesitas para sentirte mejor y qué ya no te aporta en tu vida.

Lo más importante de identificar correctamente tus necesidades es que si lo haces, te vas a sentir más realizado. Si vives sintiéndote realizado, evidentemente eres más feliz.

De hecho los decretos, los realizamos desde el corazón (porque es el lenguaje que entiende el universo) y atraen dicha a tu vida.

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