El cielo de este 29 de marzo de 2025 nos trae una potente configuración astral que promete mover tanto nuestras estructuras internas como externas. Un eclipse solar parcial en Aries, acompañado por un Mercurio retrógrado también en este signo, marca el inicio de un proceso profundo de revisión, transformación y despertar personal. Esta alineación cósmica no solo señala un cierre y un nuevo comienzo, como todo eclipse, sino que también nos invita a reconectar con lo esencial: ¿Desde dónde estamos actuando? ¿Qué deseamos realmente? ¿Y cómo lo estamos comunicando?

El cielo de este 29 de marzo de 2025 nos trae una potente configuración astral que promete mover tanto nuestras estructuras internas como externas. Un eclipse solar parcial en Aries, acompañado por un Mercurio retrógrado también en este signo, marca el inicio de un proceso profundo de revisión, transformación y despertar personal. Esta alineación cósmica no solo señala un cierre y un nuevo comienzo, como todo eclipse, sino que también nos invita a reconectar con lo esencial: ¿Desde dónde estamos actuando? ¿Qué deseamos realmente? ¿Y cómo lo estamos comunicando?
Los eclipses, en su naturaleza, son puntos de no retorno. Nos instan a soltar lo que ya no sirve para hacer espacio a lo nuevo. Este eclipse, en particular, nos reta a ir más allá de las viejas estructuras, aquellos patrones de comportamiento que nos limitan, y nos llama a transformar nuestra relación con nosotros mismos, con los demás y con el mundo. El trabajo más importante en este tránsito es aprender a escuchar, observar y sentir antes de actuar.

“Este eclipse nos desafía a soltar la compulsión de tener siempre la razón, para abrirnos a escuchar, sentir y elegir desde la conciencia.”

Aries, Mercurio y el poder de la palabra: la introspección comunicativa

Aries, signo de fuego y acción, nos impulsa a la rapidez, a la valentía y a la dirección. Es el líder natural del zodiaco, el que se lanza sin pensarlo mucho, con la energía de un pionero. Pero cuando Mercurio se encuentra retrógrado en Aries, esa energía de impulso se ve afectada. Mercurio, el planeta de la comunicación y los pensamientos, en su fase retrógrada, tiende a traer confusión, malentendidos y la necesidad de revisar nuestra forma de pensar y de comunicarnos. En Aries, este tránsito se vuelve aún más potente, porque lo que está en juego no solo es lo que decimos, sino cómo lo decimos, y cómo esa expresión verbal refleja nuestras verdaderas intenciones.
Es probable que durante este tiempo surjan situaciones del pasado que deban ser revisadas. Temas no resueltos, conversaciones incompletas o incluso malentendidos viejos que ahora claman por aclaración. Esta configuración nos invita a reflexionar sobre nuestra manera de expresarnos: ¿estamos realmente comunicando nuestra verdad? ¿O estamos ocultando lo que realmente sentimos por miedo o por comodidad?
El eclipse en Aries nos enfrenta con un espejo potente: el de nuestro deseo individual. Aries es el signo de la acción y el deseo, pero también nos muestra nuestras sombras: esos deseos reprimidos o mal expresados que, si no se reconocen, pueden desbordarse y manifestarse en conflictos o tensiones innecesarias. El aprendizaje de este eclipse no está en imponer nuestra voluntad sobre los demás, sino en reconocer qué parte de nosotros necesita ser vista, valorada y escuchada.

“No es momento de correr hacia adelante, sino de volver sobre nuestros pasos para recuperar partes perdidas de nuestra voz y nuestra identidad.”

Lilith en Escorpio: lo oculto sale a la luz

Como si esta danza astral no fuera lo suficientemente intensa, el mismo día del eclipse, Lilith inicia su tránsito por Escorpio. Este tránsito pone el foco en lo que normalmente preferimos mantener oculto, lo reprimido, lo que no decimos pero que aún tiene un gran poder sobre nosotros: los tabúes, el dolor no expresado, las memorias olvidadas que siguen actuando en las sombras. Escorpio es el signo de la transformación profunda, de la muerte simbólica y la regeneración, y Lilith en Escorpio intensifica este proceso, removiendo lo que hemos enterrado.
Lilith en Escorpio no viene a hacer las cosas fáciles. Ella viene a desenterrar, a revelar, a cuestionar lo que hemos ignorado durante mucho tiempo. Durante los próximos meses, esta posición nos llevará a enfrentarnos a nuestras propias sombras, no para perdernos en ellas, sino para recuperar el poder que hemos escondido por miedo a brillar. Las relaciones más íntimas serán un área clave de esta transformación, ya que Lilith desafiará los patrones de control o sumisión que aún pueden estar presentes en nuestras interacciones más cercanas.
Es un tiempo para cuestionar los roles de poder y los vínculos que sostienen la desconfianza, el miedo y la dependencia. Al iluminar lo oculto, lo que antes nos parecía oscuro o amenazante puede transformarse en una fuente de poder personal.

“Lilith nos lleva a tocar nuestras propias sombras no para perdernos en ellas, sino para recuperar el poder que escondimos por miedo a brillar.”

El cielo de este 29 de marzo de 2025 nos trae una potente configuración astral que promete mover tanto nuestras estructuras internas como externas. Un eclipse solar parcial en Aries, acompañado por un Mercurio retrógrado también en este signo, marca el inicio de un proceso profundo de revisión, transformación y despertar personal. Esta alineación cósmica no solo señala un cierre y un nuevo comienzo, como todo eclipse, sino que también nos invita a reconectar con lo esencial: ¿Desde dónde estamos actuando? ¿Qué deseamos realmente? ¿Y cómo lo estamos comunicando?

Un llamado al corazón consciente: elegir desde la presencia

Este eclipse nos invita a elegir desde el corazón, pero no desde la reacción impulsiva. La energía de Aries puede empujarnos a actuar de manera precipitada, pero el verdadero desafío es aprender a detenernos, a respirar y a observar antes de hacer cualquier movimiento. En este momento de introspección, es el alma la que debe guiar nuestra acción, no el ego ni las heridas no sanadas.
Es un momento ideal para preguntarnos:
  • ¿Estoy comunicando desde el amor o desde la herida?

  • ¿Estoy actuando desde la conciencia o desde el miedo?

  • ¿Mis decisiones están alineadas con mi verdad más profunda?

La invitación de este eclipse es que elijamos con más conciencia, que soltemos la urgencia por tener razón o por imponer nuestro punto de vista. Lo que realmente importa ahora es la autenticidad, la vulnerabilidad y la capacidad de escuchar y comprender a los demás.
El universo está conspirando para que algo en nosotros se acomode. Tal vez no sea cómodo al principio, pero será profundamente liberador. Las revelaciones no siempre provienen del exterior; a menudo, las mayores revelaciones llegan desde dentro, de ese rincón callado donde se encuentra nuestra verdad más silenciosa.

“Cuando el cielo se oscurece, se encienden otras luces: las de nuestra intuición, las del alma, las del coraje de transformarnos.”

¿Cómo aprovechar este tránsito?

  1. Escribí lo que sentís: La palabra escrita puede ser un gran canal para ordenar pensamientos y liberar emociones. Durante el retroceso de Mercurio, lo que no se dice puede quedarse atrapado en el cuerpo y la mente, pero al escribirlo, podemos liberar energía reprimida.
  2. Evitá decisiones impulsivas: Mercurio retrógrado puede distorsionar la percepción de la realidad. Lo que hoy parece claro, mañana podría ser confuso. Tómate tu tiempo y no te precipites a resolver asuntos importantes sin haber dado espacio a la reflexión.
  3. Observá tus vínculos sin juzgarlos: Este eclipse, junto con Lilith en Escorpio, invita a mirar nuestras relaciones de una manera diferente. No se trata de juzgar lo que está mal, sino de ver lo que cada relación nos está enseñando sobre nosotros mismos.
  4. Permitite descansar, soltar el control y confiar en el proceso: Este es un tiempo para la introspección, no para la acción frenética. Descansar no significa estar en inactividad, sino permitirte estar en sintonía con el flujo natural de las cosas, sabiendo que todo se está transformando de manera sutil.

Este eclipse no es un final, es una invitación a ser más auténticos, más conscientes y más fieles a lo que verdaderamente somos.